Piedra de Agua presentada en Museo Fernando Montes con sus autores

La Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB), presentó el pasado 25 de febrero en el Museo Fernando Montes, la revista institucional Piedra de Agua N°29, que estuvo moderado por el presidente de esta Entidad cultural, Luis Oporto Ordoñez, con el acompañamiento de tres de los autores de la revista que comentaron sobre el contenido de sus artículos.

“Una noche importante para la FCBCB, quiero comentarles que a partir de la fecha, las actividades que realicemos como Fundación, a nivel cultural, se van a realizar en esta hermosa Casa Museo Fernando Montes, ya que es una forma de recordar a este gran artista paceño que nos ha legado estas obras magníficas, que forman parte del patrimonio pictórico boliviano”, comenzó expresando el Presidente de la Fundación.

Así mismo, destacó el acierto del Consejo de Administración de la FCBCB, para transformar la revista cultural Piedra de Agua, en un revista académica, que es una alternativa para la investigación académica, en temas como el patrimonio cultural, el arte en todas sus expresiones y la historia que caracteriza a Bolivia desde todas sus épocas, sin descuidar temas relacionados a las funciones específicas que realiza la FCBCB, a través de sus Repositorios Nacionales y Centros Culturales, remarcando que en Bolivia no se cuenta con este tipo de revistas académicas que se distinguen porque los artículos que se publican en ella, pasan por un riguroso proceso de evaluación.

En ese sentido, la autoridad, presentó a Fernando Hurtado Valdivia, autor del artículo pertenencia, expropiación y reapropiación del espacio sonoro y musical de San Ignacio de Moxos Beni, quien contó que ha sido un proceso largo que ha estado realizando desde el 2005, donde viaja a San Ignacio de Moxos a realizar su tesis sobre la música de esta región, sobre todo del mundo musical, que no solo engloba la música, sino el paisaje sonoro y con el que culmina su tesis en licenciatura, para que años más tarde, gracias al Ministerio de Culturas retorne a San Ignacio de Moxos, para realizar un relevamiento de campo para la publicación del libro de San Ignacio de Moxos, que le permitió realizar entrevistas, grabaciones, filmaciones con relación a la fiesta del lugar, y es ahí donde surge como una complementación de lo que fue su tesis el 2005, por lo que logró escribir este artículo publicado en esta edición de la revista, que trata de cómo la música desde la época precolonial, viene resistiendo incluso la llegada de la música barroca, la música colonial y cómo esta se transforma y reapropia la gente de este tipo de música europea, del cómo le da su propio sentido y sigue viva actualmente.

En ese marco el autor destacó la pertenencia al espacio, la expropiación del espacio sonoro, de cómo por ejemplo en la fiesta del Santo Ignacio el 31 de julio,  se percibe el sojuzgamiento del pueblo mojeño al dominio colonial, reflejado en la dramatización de la subordinación simbólica de los antiguos Dioses, cómo el Tigre arrodillado ante el Dios católico, que representa la invasión y la expropiación del espacio, el sonido, la música y todo el panteón divino de los moxeños, por parte de la iglesia católica.

Por otra parte, Tatiana Suarez Patiño, autora del artículo, Preservación de las comunidades artísticas, destacó que su artículo, hace una reflexión sobre las posibilidades y los requerimientos necesarios para realizar la preservación de las comunidades artísticas que se han desarrollado durante el siglo XX y el siglo XXI en La Paz, siendo que su objeto de estudio, fue el trabajo que ha realizado el Museo Nacional de Arte, gestionando la creación y el fomento de las comunidades artísticas a lo largo de su vida institucional, por lo que puntualizó definiciones que tienen que ver con las comunidades artísticas actuales, de cómo los museos y espacios culturales desarrollaron actividades vinculadas al fomento de las artes en las comunidades donde se encontraban, de la forma de conservación de las comunidades artísticas a través del registro y la documentación, exponiendo la metodología y los planes de preservación que se deberían implementar para la puesta en valor de toda esa información, con el fin de que esas comunidades artísticas no se diluyan en la historia.

El destacado historiador, Damir Galaz – Mandakovic, quien llegó de Tocopilla (Chile) para la presentación de esta revista, para comentar al público sobre lo que refiere su artículo denominado Las ruinas de la necrópolis del puerto de Cobija: saqueos, tesoros y la cleptomanía necrófila chilena, puntualizó que su artículo estudia la necrópolis de Cobija después de la guerra del pacífico, afirmando que vive un proceso de saqueo sistemático, que tiene que ver por un lado, con la existencia de una población chilena que llega al desierto circulando y en busca de trabajo y que al mismo tiempo, ve a los muertos bolivianos que se transforman en muertos extranjeros.

Galaz relató que en Cobija hay un cementerio donde habían ciudadanos insignes que fueron sepultados ahí y en el marco de una serie de mitos que circulaban en la sociedad chilena de la década de 1920, se decía que estos muertos tenían mucho oro, que tenían relojes de oro y pulseras, y que aquello llevó a un saqueo sistemático, que el autor denomina cleptomanía; una cleptomanía que es una sociología del robo, una necrófilia que daña a los muertos, que por sobre todo tiene que ver con la construcción de una identidad de alteridad, al boliviano reconstruido como un otro, con alguien distinto, de alguien del cual no somos parte y por tal razón sus cuerpos, (los muertos) que dejaron son saqueables.

Por lo que el autor, expresó que su interés a través de su artículo, es hacer una crítica y visibilizar historiográficamente a través de documentos la situación de este cementerio que aún existe, pero que está en muy malas condiciones, remarcando que este artículo puede dar las pistas de cómo se pueden establecer diálogos entre ambos países, para que dicho campo santo pueda ser restaurado y conservado, para evitar que siga siendo saqueado.

Luis Oporto Ordoñez, antes de concluir, felicitó y agradeció a los autores presentes, que contribuyeron en la nueva edición de la revista, por lo que procedió a realizar la entrega de certificados de reconocimiento por su valioso aporte académico a través de sus artículos a Damir Galaz Mandakovic, a quien a su vez se le otorgó un Diploma de reconocimiento como Investigador Honorario de la FCBCB, por sus aportes historiográficos de los antiguos territorios bolivianos en el Litoral; a la conservadora y restauradora Tatiana Suarez, al antropólogo Fernando Hurtado, autores quienes estuvieron como comentaristas en esta velada, y la historiadora Rosa Fernández, autora del artículo, La paulatina visibilización de la mujer en la estructura orgánica del XXIX Congreso Ordinario de la Federación de Mineros; a Gabriel Castel Uria, autor de Un sueño hecho realidad de Juan José Ugarte, además de Roxana Chávez, quien estuvo en representación del arquitecto Javier Mendoza Patiño, autor del artículo Memorias de la Catedral de Concepción: el campanario, un elemento único.

Piedra de Agua N°29, un número dedicado a los Pueblos indígenas, artes y cultura para el vivir bien, se encuentra disponible en la tienda del Museo Fernando Montes, en la zona de Sopocachi, calle Fernando Guachalla N°476, y en los Repositorios Nacionales y Centros Culturales dependientes de esta Entidad a nivel nacional.

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