Solón o todos los rostros del arte

Casi tres décadas fueron necesarias para culminar esta obra que finalmente verá la luz este miércoles 24 de enero: “Un Quijote del arte: biografía de Wálter Solón Romero Gonzales” es una obra que recopila íntimos –y algunos de ellos, desconocidos- pasajes de la vida de este muralista potosino, bastión artístico de Bolivia.

El libro es una obra de Pablo Solón, hijo del muralista que recolectó una vasta información testimonial e informativa, a través de entrevistas, grabaciones, documentos, investigaciones y la memoria de lo convivido en el calor del hogar. Él además tiene bajo su dirección a la Fundación Solón.

“Cierta noche mi padre dibujó a un hombre muy delgado con armadura y lanza. Nos dijo que era Don Quijote. A poco añadió a su escudero Sancho Panza y luego a Rocinante, su brioso corcel tan flaco como el hombre de la triste figura. Simultáneamente nos contó sus aventuras y desventuras en un cuento de nunca acabar. Desde muy niño empecé a asociar la magra y delgada figura de un hombre con la fuerza, la bondad y la justicia. No había aprendido a leer y ya conocía a Don Quijote. Para mi, el Quijote nació en el blanco papel del salar de Uyuni”- relata Pablo en uno de los sensibles pasajes iniciales del libro, escrito con sencillez y en una clave muy íntima.

Se trata de una producción que forma parte de la serie “Biblioteca Biográfica: Rumbo al Bicentenario”, un proyecto monumental que hasta el 2025 tiene el objetivo de publicar 25 biografías de grandes personalidades bolivianas del ámbito cultural e histórico de Bolivia que aportaron al pensamiento y al arte.

El inicio, la infancia y los descubrimientos

“Mi padre le construyó un taller de pintura a mi hermano Goyo. Yo tenía mucha curiosidad, pero no me estaba permitido molestarlo. Cierta vez logré ingresar y le pedí unos restos de pintura. Agarré un pincel, combiné los colores, pero no tenía una superficie plana donde pintar. Lo único que encontré fue un candado. Fue mi primera experiencia al óleo”.

Ese fragmento relatado en primera persona por el mismo Solón Romero forma parte de una de las grabaciones que rescató su hijo Pablo: Desde muy pequeño escuché a mi padre contar historias sobre su vida y sus viajes. En un tiempo en el que no había televisión, él era la televisión. Él proyectaba en la pared las diapositivas a colores que había fotografiado durante sus viajes y nos cautivaba con sus relatos.  En 1987 le realicé un par de entrevistas sobre los primeros años de su vida. Ahí empezó esta biografía.

Sin embargo, fue 1994 cuando empieza la fase de la gestación de este libro, a la par del nacimiento de la Fundación Solón. En ese lapso encaró una exhaustiva revisión hemerográfica, una investigación con diferentes fuentes, más de una decena de entrevistas y la voz testimonial de quienes fueron cercanos al inmortal muralista.

Esta publicación devela capítulos íntimos de la vida de Solón, así como algunos pasajes inesperados, dando a conocer rasgos de su vida que muchos no conocían, como sus diversas facetas artísticas: su desempeño como violinista desde su temprana niñez hasta la juventud, siendo incluso participante de diversas orquestas en Bolivia y en el exterior, o su escritura poética ya en la madurez.

En este punto, interviene la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB): “La figura de Walter Solón Romero es esencial para comprender la historia del arte social de la segunda mitad del siglo XX. El singular artista logró plasmar a través del mural, al ser social boliviano, a lo largo del proceso histórico, descubriendo en su obra plástica a hombres y mujeres indígenas, al pueblo trabajador en todas sus facetas”, explicó Luis Oporto, presidente de la Fundación, enfatizando la importancia de Solón que llevó a esta institución a impulsar la publicación de su biografía.

Oporto explica que en una alianza entre la FCBCB y la Fundación Solón, se logró concretar la investigación para escribir esta biografía que le devolvió la voz a Solón Romero, gracias al método de los autores para redactar un texto en primera persona.

“Esta biografía nos cuenta no solo en su reconocida faceta artística, sino que nos enteramos que además de ser pintor fue músico, poeta. Se puede conocer también sus facetas como amigo –gracias a los testimonios de gente de su entorno cercano-, como escolar, o como universitario en Santiago de Chile, donde formó parte de manifestaciones políticas”, detalla Iván Castellón, director del Museo Nacional de Arte (MNA), responsable de la impresión de esta obra y escenario de la presentación de la biografía el miércoles 24 de enero.

El año pasado, Bolivia conmemoró los cien años del nacimiento del muralista potosino. Por ello y como parte del convenio entre ambas fundaciones el Museo inauguró la muestra “Solón: neohumanismo andino”, que aún está expuesta para la comunidad en dos de las principales salas de ese espacio cultural.

La importancia de esta obra radica, en las palabras del presidente de la FCBCB, en que al incorporar los rostros curtidos de indígenas de todas las épocas, Walter Solón Romero mostró de manera incuestionable los orígenes de Bolivia: “Pero lo que es significativo es que esas raíces históricas se proyectan a lo largo de la historia, en las luchas de resistencia, en las luchas por la independencia, en las luchas por alcanzar el poder político. Esa proeza logró plasmar Solón con su arte muralístico”.

Como hijo del artista, Pablo Solón ansía que esta biografía conlleve un aporte fundamental: “Espero que sirva para el surgimiento de nuevos espíritus rebeldes y creativos. No tengo dudas que ese es el deseo de mi padre: que su obra sirva para promover factores de comprensión y de cambio e inspire a nuevos Quijotes del arte social”.

La Biblioteca Biográfica, su importancia

¿Por qué es importante la biografía de Walter Solón? “Considerando que la historiografía nacional adolece de varias deficiencias, imprecisiones y vacíos, una de esas lagunas se refiere a identificar, describir, destacar y reflexionar sobre las trayectorias de vida y aportes de hombres y mujeres para la construcción de las culturas populares”, explicó Oporto.

Por ello, el Consejo de Administración de la Fundación creó la “Biblioteca Biográfica: Rumbo al Bicentenario”, para encarar el desafío de identificar a hombres y mujeres que aportaron a dicha construcción. Tras la conformación de un Comité Editor Nacional, con intelectuales, escritores y artistas de las nueve capitales de departamento del país, se ha elaborado la lista de biografías: Lorgio Vaca, Oscar Alfaro, Edgar «Huracán» Ramírez, Oscar Soria, Encarnación Lazarte, Nilo Soruco, Walter Solón, Gladys Moreno, que son las ocho publicadas hasta el presente. Vienen en camino biografías de personajes emblemáticos: Inés Córdova, Gil Imaná, Luzmila Carpio, Alfredo Domínguez, entre otros.

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