Urkupiña, como patrimonio “hasta nuevo aviso”

En su reciente anuncio anual la UNESCO, proclamó a varios hechos y sitios como patrimonios de la humanidad, sin mencionar a la Festividad de Urkupiña, que pretendía ser reconocida como tal.

El alicaído “Comité Impulsor para la Postulación a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (UNESCO) a la Festividad de la Virgen María de Urcupiña”, tuvo la responsabilidad de preparar la documentación con información fehaciente, apropiada y técnica, para esa nominación, y al parecer no se sujetó a la rigurosidad y seriedad, que exigía el llenado de los respectivos formularios técnicos.

La desazón, pesadumbre y hasta enfado causó en la población el anunció de esa entidad intergubernamental. Con seguridad, se conocerán oficialmente las razones, por la que no fue proclamado la Festividad de Urkupiña, como Patrimonio de la Humanidad.

Al margen del desconsuelo provocado en la feligresía, a la que se sumó una notoria preocupación y censura por la ineficiencia de este segundo Comité Impulsor, que no hizo otra cosa, que construir “castillos de naipes”, con sus antelados y petulantes anuncios.

Este “Comité Impulsor, posesionado apresuradamente por la ministra de Culturas, Sabina Orellana, hace más de dos años, lapso considerado de suficiente, para la preparación de la documentación apropiada, fehaciente y altamente técnica, exigencias de las cuales, al parecer, se las prescindió

A las pocas semanas de la precipitada presentación de los formularios a la UNESCO para este fin, ya surgieron comentarios acerca de las deficiencias que adolecía ese legajo documental.

Susceptibilidades atribuidas al desentendimiento entre los miembros del Comité, el abandono de varios representantes institucionales, la orfandad económica, la ausencia de profesionales con la competencia necesaria, consideradas como principales causas para el debilitamiento orgánico del citado Comité.

Los principales responsables del desacertado proceso: Asociación de Folkloristas, Alcaldía de Quillacollo, Gobernación de Cochabamba, Parroquia de Quillacollo, Ministerio de Culturas y otros, aún no explican oficialmente las causas de la fallida postulación. 

Conviene anotar que los componentes del frondoso Comité Impulsor, se los vio íntegros, sólo en ese acto de posesión, y luego ligeramente abandonaron su propósito, seguramente, porque no entendieron para que fueron posesionados, o por la falta de sustento económico que permita una apropiada funcionalidad o simplemente por la disparidad de caracteres al interior de la misma, y optaron por desatender esa tarea que prometía mucho. O talvez, ya advertían su consecuencia

Cualquiera que fuera, el daño provocado, ya se consumió.

Para subsanar el desaire y el ultraje causado a la población, debería asumirse de manera casi inmediata una seria, formal y responsable reorientación no sólo de las acciones, sino de la misma constitución de un nuevo Comité Impulsor.

Los integrantes de este real Comité Impulsor, procuraría interpretar su profunda ocurrencia de la Festividad de Urkupiña, sustentada en su multiplicidad de expresiones filosóficas, antropológicas, religiosas, sociológicas etc. Y no en anecdotarios.

Para este fin, se considera de urgente la emisión de una convocatoria a personas, que realmente conozcan el tema con la pertinencia que amerita el propósito.

Además de la asignación previa de un soporte económico acorde a la relevancia de sus potenciales tareas del Comité, variable que garantizará la solvencia para su reencauzamiento. 

Obviamente, este Comité prescindiría en su constitución, de los que estuvieron merodeando estas acciones, por el ingrato pasado, y así se evitaría contaminaciones.

En caso de no actuarse de manera diferente, lamentablemente, la historia volvería a repetirse, con los maltratados y hasta nefastos resultados, como con los que se cuenta actualmente.

La expectativa de la población para que la Festividad de Urkupiña, sea declarado Patrimonio de la Humanidad, data de 2009. Una publicación periodística de ese entonces, reveló que la Alcaldía de Quillacollo, presentó una documentación al Ministerio de Culturas.

Cuatros años después, en diciembre de 2013, se posesionó a una representación interinstitucional para este mandado, pero se extinguió, por inanición económica.  

En agosto de 2021, se contó con un nuevo, auspicioso y numeroso Comité Impulsor, cuyos resultados ya se los conoce.

 Ch´utillos

La sorpresiva nominación de la Festividad de Chutillos, como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, de hace unos días, sorprendió inclusive a los propios potosinos. Se informó que el trabajo documental fue encomendado, principalmente, a la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí, ente altamente académico y técnico. A la fecha, se cuenta con un resultado ejemplar. En menos de dos años, se alcanzó ese título honorífico.

Experiencia digna de imitar.

Por: Johnny Fernández Rojas

Periodista y gestor cultural

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