Víctimas infantiles en Gaza “cada vez más, una mancha en la conciencia colectiva”

El pasado mes de octubre, la Franja de Gaza ha sido testigo de las devastadoras consecuencias de la guerra en la población infantil, con un balance de 2.360 niñas y niños muertos y 5.364 heridos a consecuencia de los incesantes ataques, es decir, más de 400 niños muertos o heridos a diario. Además, más de 30 menores israelíes han perdido la vida y decenas de ellos continúan secuestrados en la Franja de Gaza. Este periodo de 18 días es la escalada de hostilidades más mortífera en la Franja de Gaza e Israel que Naciones Unidas ha presenciado desde 2006.

Casi todos los niños y niñas de la Franja de Gaza se han visto expuestos a situaciones extremadamente difíciles y traumáticas, que han estado marcadas por una destrucción generalizada, ataques constantes, desplazamientos de población y una grave falta de elementos de primera necesidad como alimentos, agua y medicinas.

“La matanza y mutilación de niños, el secuestro de menores, los ataques a hospitales y escuelas, y la denegación de acceso a la ayuda humanitaria son graves violaciones de los derechos de la infancia”, ha declarado Adele Khodr, Directora Regional de UNICEF para Oriente Medio y el Norte de África. “UNICEF hace un llamamiento urgente a todas las partes para que acuerden un alto al fuego, permitan el acceso de la ayuda humanitaria y liberen a todos los rehenes. Hasta en la guerra hay reglas. Debemos proteger a los civiles, especialmente a los niños y las niñas, y hacer todo lo posible para evitar su sufrimiento en cualquier circunstancia”.

Cisjordania también ha registrado un alarmante aumento del número de víctimas, con casi un centenar de palestinos muertos, 28 de ellos niños, y al menos 160 menores heridos. Antes incluso de los trágicos sucesos del 7 de octubre de 2023, la población infantil de Cisjordania se enfrentaba ya al mayor nivel de violencia ligada al conflicto en las dos últimas décadas, con 41 niños y niñas palestinas y 6 menores israelíes muertos en lo que va de año.

“La situación en la Franja de Gaza es, cada vez más, una mancha en nuestra conciencia colectiva. La cifra de niños muertos y heridos es realmente impactante”, ha declarado Khodr. “Aún más aterrador es el hecho de que, a menos que se alivien las tensiones y se permita el acceso de la ayuda humanitaria, en particular alimentos, agua, suministros médicos y combustible, el número de muertes diarias seguirá aumentando”.

El combustible es de vital importancia para el funcionamiento de instalaciones esenciales como hospitales, plantas desalinizadoras y estaciones de bombeo de agua. Las unidades de cuidados intensivos neonatales albergan a más de 100 recién nacidos, algunos de los cuales están en incubadoras y dependen de ventilación mecánica, por lo que el suministro ininterrumpido de energía es una cuestión de vida o muerte.

Toda la población de la Franja de Gaza —casi 2,3 millones de personas— se enfrenta a una grave y acuciante falta de agua, con graves consecuencias para los niños y las niñas, que representan alrededor del 50% de la población. La mayoría de los sistemas de abastecimiento de agua se encuentran gravemente afectados o han dejado de funcionar debido a factores diversos como la falta de combustible o los daños sufridos por las infraestructuras críticas de producción, tratamiento y distribución. Actualmente, la capacidad de producción de agua apenas alcanza el 5% de la producción diaria habitual.

Los grupos de población vulnerables están recurriendo a fuentes de agua no potable, en particular agua altamente salina y agua de calidad salobre procedente de pozos agrícolas. El problema se ve agravado por el hecho de que las cinco plantas de tratamiento de aguas residuales de Gaza hayan dejado de funcionar, debido principalmente a la falta de combustible, lo que ha provocado que se viertan al mar más de 120.000 m3 de aguas residuales.

“Las imágenes de niños rescatados de entre los escombros, heridos y angustiados, y temblando en los hospitales a la espera de tratamiento, retratan el inmenso horror que están soportando. Sin embargo, sin acceso humanitario, las muertes por ataques podrían ser solo la punta del iceberg”, ha añadido Khodr. “La cifra de muertos aumentará exponencialmente si las incubadoras empiezan a fallar, si los hospitales se quedan a oscuras y si los niños siguen bebiendo agua no apta para el consumo y no tienen acceso a medicamentos cuando enfermen”.

Para responder a la difícil situación de los niños y las niñas de la Franja de Gaza, UNICEF reclama las siguientes acciones:

  • Un alto al fuego humanitario inmediato.
  • Que se abran todos los pasos fronterizos con Gaza para permitir el acceso seguro, sostenido y sin trabas de la ayuda humanitaria, en particular, de agua, alimentos, suministros médicos y combustible.
  • Que a las emergencias médicas en Gaza se les permita salir o recibir servicios médicos críticos.
  • Respeto y protección de las infraestructuras civiles, como refugios y escuelas, y de las instalaciones sanitarias, de electricidad, agua y saneamiento, para evitar la pérdida de vidas civiles y niños, prevenir el brote de enfermedades y garantizar la atención a personas enfermas y heridas.
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